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jueves, 29 de octubre de 2009

Solución Final

Sres.,
¿recuerdan lo que les dijeron cuando niños sobre el futuro?
No voy a entrar en detalles.
No tengo listas las maletas.
Tampoco tengo donde me reciban,
Menos un cielo,
Y menos aún un infierno al cual temerle.

Podría haber nacido en muchos lugares,
Y muchas épocas.
No se crean que soy un malagradecido.
No tengo de qué quejarme.

Es que no sé cómo explicarlo.
Porque no es soledad,
Me las he buscado solito.
Tampoco es aburrimiento,
Aunque se parece.

Es que las cosas han cambiado mucho.
Y la elegancia siempre me ha gustado.
Viste muy bien en la mujer de ojos verdes.
Y es que quizá tenga un dolor muy grande.

Hagamos un resumen de todo esto.
La institución republicana más digna de crédito
Es la Tesorería.
Es decir, una institución colonial.

Si volviésemos a la Colonia,
Sería encomendero
Es decir, esclavista.

Pero sigo soñando con un mundo mejor.
Donde no haya información privilegiada,
O, al menos, los privilegios sean desinformados.

Perdí la fe a tal punto,
Que a veces creo que Dios me está haciendo una mala pasada.
No puede ser que el hombre se degrade en tan poco tiempo.

Soy el resultado devolutivo de la especie.
Una suerte de principio que minimiza resultados exitosos.




Por lo mismo, ofrezco una solución, en tres pasos.
No medidas paliativas.
No se trata de tomar aspirinas el día después.
Soluciones finales,
Como los nazis,
Pero sin resaca histórica.

Primero.

Dejar de insistir con el amor.
Todas las mujeres que son de mi interés tienen novio.
Y no quiero ser uno más de ellos.

Segundo.

Arrojar todo mi patrimonio al mar.
Evitar así que quede en manos de las grandes trasnacionales.

Y tercero.

Aislarme del ruido.
Evitando así las voces,
Y los sueños despierto.

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