Vistas de página en total

martes, 3 de junio de 2008

causas

Cuando me encuentro con ella, no depende de mí
por tanto es necesario, y no depende de mí;
la veo sentada muchas tardes,
seguramente por la misma causa,
pero no depende de mí.
Ahora, estás ahí delante; muchas tardes,
incluso algunas mañanas,
y asiento allí a tu feliz hermosura,
y eso sí depende de mí.
Dios me puso delante tuyo,
quien sabe,
algún día escribiré en tu mejilla,
rubia de pelos largos,
ojos ensoñados,
que no dependen de mí.

No hay comentarios: